Tengo que confesar que anoche (u hoy a las 6 30 de la mañana) fui super pecadora. Pero puta que fue rico pecar. Pecaría de nuevo de esa forma. No es de cochina. Es de ser humano esa weá. Métanse por la raja la virginidad hasta el matrimonio. De verdad. Disfruten
Ahora mi historia.
Habíamos ido al Palacio de Versalles con mis amiguiñas y estábamos raja. Del verbo raja. (¿El verbo de raja es rajar? Porque si es así, retiro lo dicho). Se había puesto a llover mientras estábamos allá, caminamos caleta, y aparte nos habíamos levantado temprano y teníamos sueño. Dormí en el tren.
Cuando llegamos al hotel como que no teníamos nada que hacer, porque no habíamos planeado nada. Entonces se nos ocurrió la fantástica idea de carretear. Pero ninguna tenía ánimos de arreglarse. Onda a lo choras dijimos: vamos a salir a carretear así no más y que tanto? Total, es París y nadie nos conoce. Jamás veremos a esos franceses en nuestras vidas.
Yo lo único que hice fue cambiarme las tillas por unos botines. Mi bff y yo incluso salimos con nuestros polerones de Paris Je t'aime. Y esta es una confención teyible de penca, pero ambas dos no estábamos depiladas, así que cero posibilidad de sacarnos el polerón. Una lata, porque la polera que tenía puesta era boneta. En fin, una amiga se quedó en el hotel y salimos tres no más.
Cuando estábamos en la calle, nos dimos cuenta que no sabíamos donde habían discos. Estuvimos vagando por ahí, y le preguntamos a un mino en la calle que resultó ser ecuatoriano. Nos dijo que fuéramos al Autralian Bar y nos dio las indicaciones.
Llegamos y con nuestras mejores caras de pendejas logramos entrar con el Stundent. Tarjeta mágica que me permitió hacer cosas de mayor de edad en las europas.
El bar de mierda estaba super apagado. Pero filoco. No teníamos donde ir.
Pedimos unos shots de tequila que me dolió en el alma pagar. 5 euros cada uno. Y nada pasaba...
Entonces decidimos bailar no más. Solas en la mitad de la pista. Total, ya estábamos ahí. Vergüenza no había porque estábamos horribles.
Ahora, no recuerdo en que momento, la cosa se prendió. Esa noche no tuve noción de la hora.
Había mucha gente y todos nos miraban a nosotras. Éramos el centro de atención bailando como reales putas y nos daba lo mismo. Mi casa estaba a miles de kilómetros en otro continente.
Me saca a bailar chico Soufiane. Me compra shots de tequila. Me da cerveza. Hablamos, hablo con su amigo. Bailamos, agarramos. Agarraba bien. Era guapo. Rico.
Quiere que nos vayamos a su depto. Yo no quería por ningún motivo. Nunca tan hetero. Pero no quería quedar como weona fome. Así que inventé que mis amigas no me dejaron ir con el. El se fue y la noche siguió.
Había un negro que le eché el ojo apenas lo vi. Pensé que no me pescaría, porque era super pintoso. Andaba con amigos grandes y todos super ricos. Gente que solo se ve en Europa. Una amiga me dijo que lo quería para ella. Dentro de mí pensé, si el negrito ese nos irá a pescar a alguna de las tres, tiene que ser a mí. Así que me puse en modo conquista. Ahora, no recuerdo si lo miré o algo. No recuerdo que hice, pero el llegó solito a sacarme a bailar. Recuerdo que mi amiga me dijo: Te voy a matar. Y bailé con el.
A través de su pantalón me di cuenta que David era the real nigga. Eso me dio miedo. Más miedo me dio que me preguntara donde estaba mi hotel y si mis amigas dormían conmigo. ¿Serán todos los franceses tan directos para pedir sexo? No sé como hice, pero me safé. No recuerdo si agarraba bien o no. Siempre lo recordaré como el primer y último negro que me agarré.
Luego llegó niño que no se que nacionalidad tenía. Me confundí mucho. Porque me contó que había conocido a su amigo en Brasil, que el era de no sé donde y bla blah blah. Cuento corto, también me lo agarré. Era super lindo, solo que era un poco mayor. Nunca supe su nombre tampoco. No hablamos mucho.
Ahora bien, Ese día no era consciente del tiempo. Nunca logré recordar en que orden sucedieron las cosas.
Había un caño con una niña X bailando ahí. Con mis amigas se nos ocurrió la fantástica idea de ir y bailar. Estaba yo bailando con el caño y mis amigas bailando a mi lado. En una me doy vuelta, me agacho y siento que alguien me levanta el polerón. Me doy vuelta y era un hombre enorme, guatón. Era como Tito, de los Rocket Power. Nos miraba con cara de nada mientras bailábamos. Así que lo empezamos a molestar gritándole HUU?? cada cierto tiempo.A la cuarta vez que le gritamos, siento que mucho líquido cae sobre mí y los ojos comenzaron a arderme. Me agarré del caño para no caerme. No entendía nada. No escuchaba a mis amigas al lado. Cuando logré abrir los ojos llorosos, veo que mis amigas se habían bajado, y a Tito lo protegían dos guardias. Las niñas estaban tratando de pegarle.
Yo me bajé enojadísima, con mi pelo alisado todo mojado. Tomé vuelo, me apoyé en el hombro de uno de los guardias y salté, pegándole una cachetada. A lo que Tito me pegó devuelta. Yo quedé así como en shock, porque no podía creer que un hombre me pegara. Pero bueno. Se lo llevaron.
Pero nosotras queríamos más. Y lo fuimos a buscar. En una de esas, veo que mi amiga se acercaba a el levantándole el dedo del medio. Y yo fui corriendo con la intención de esta vez romperle la cara. Estaba en la mitad del salto (sí, el tipo era alto y no alcanzaba a pegarle en la cara) cuando un guardia me agarró de la guata y me llevó a otro lado. Recuerdo todo en cámara lenta. Dentro de mi mente se ve super chistoso en verdad.
Después se supone que seguimos bailando. Creo que después de eso fue que me agarré al niño que no sé su nombre. Con olor a cerveza y todo seguí divirtiéndome. Incluso me quedó un peinado bacán.
Llegamos muertas al hotel.
Pasaron muchas cosas chistosas esa noche que hoy no nombré. Fue épica.
Fue mi última noche como hétero. La despedida.
Hace mucho que había escrito esto. Ni siquiera me acuerdo que se supone que era lo que había hecho a las 6 30 de la mañana. Parece que lo pasé super bien.
PD:POTO
PD2: ¿Qué es un coconut? (8)
Pedimos unos shots de tequila que me dolió en el alma pagar. 5 euros cada uno. Y nada pasaba...
Entonces decidimos bailar no más. Solas en la mitad de la pista. Total, ya estábamos ahí. Vergüenza no había porque estábamos horribles.
Ahora, no recuerdo en que momento, la cosa se prendió. Esa noche no tuve noción de la hora.
Había mucha gente y todos nos miraban a nosotras. Éramos el centro de atención bailando como reales putas y nos daba lo mismo. Mi casa estaba a miles de kilómetros en otro continente.
Me saca a bailar chico Soufiane. Me compra shots de tequila. Me da cerveza. Hablamos, hablo con su amigo. Bailamos, agarramos. Agarraba bien. Era guapo. Rico.
Quiere que nos vayamos a su depto. Yo no quería por ningún motivo. Nunca tan hetero. Pero no quería quedar como weona fome. Así que inventé que mis amigas no me dejaron ir con el. El se fue y la noche siguió.
Había un negro que le eché el ojo apenas lo vi. Pensé que no me pescaría, porque era super pintoso. Andaba con amigos grandes y todos super ricos. Gente que solo se ve en Europa. Una amiga me dijo que lo quería para ella. Dentro de mí pensé, si el negrito ese nos irá a pescar a alguna de las tres, tiene que ser a mí. Así que me puse en modo conquista. Ahora, no recuerdo si lo miré o algo. No recuerdo que hice, pero el llegó solito a sacarme a bailar. Recuerdo que mi amiga me dijo: Te voy a matar. Y bailé con el.
A través de su pantalón me di cuenta que David era the real nigga. Eso me dio miedo. Más miedo me dio que me preguntara donde estaba mi hotel y si mis amigas dormían conmigo. ¿Serán todos los franceses tan directos para pedir sexo? No sé como hice, pero me safé. No recuerdo si agarraba bien o no. Siempre lo recordaré como el primer y último negro que me agarré.
Luego llegó niño que no se que nacionalidad tenía. Me confundí mucho. Porque me contó que había conocido a su amigo en Brasil, que el era de no sé donde y bla blah blah. Cuento corto, también me lo agarré. Era super lindo, solo que era un poco mayor. Nunca supe su nombre tampoco. No hablamos mucho.
Ahora bien, Ese día no era consciente del tiempo. Nunca logré recordar en que orden sucedieron las cosas.
Había un caño con una niña X bailando ahí. Con mis amigas se nos ocurrió la fantástica idea de ir y bailar. Estaba yo bailando con el caño y mis amigas bailando a mi lado. En una me doy vuelta, me agacho y siento que alguien me levanta el polerón. Me doy vuelta y era un hombre enorme, guatón. Era como Tito, de los Rocket Power. Nos miraba con cara de nada mientras bailábamos. Así que lo empezamos a molestar gritándole HUU?? cada cierto tiempo.A la cuarta vez que le gritamos, siento que mucho líquido cae sobre mí y los ojos comenzaron a arderme. Me agarré del caño para no caerme. No entendía nada. No escuchaba a mis amigas al lado. Cuando logré abrir los ojos llorosos, veo que mis amigas se habían bajado, y a Tito lo protegían dos guardias. Las niñas estaban tratando de pegarle.
Yo me bajé enojadísima, con mi pelo alisado todo mojado. Tomé vuelo, me apoyé en el hombro de uno de los guardias y salté, pegándole una cachetada. A lo que Tito me pegó devuelta. Yo quedé así como en shock, porque no podía creer que un hombre me pegara. Pero bueno. Se lo llevaron.
Pero nosotras queríamos más. Y lo fuimos a buscar. En una de esas, veo que mi amiga se acercaba a el levantándole el dedo del medio. Y yo fui corriendo con la intención de esta vez romperle la cara. Estaba en la mitad del salto (sí, el tipo era alto y no alcanzaba a pegarle en la cara) cuando un guardia me agarró de la guata y me llevó a otro lado. Recuerdo todo en cámara lenta. Dentro de mi mente se ve super chistoso en verdad.
Después se supone que seguimos bailando. Creo que después de eso fue que me agarré al niño que no sé su nombre. Con olor a cerveza y todo seguí divirtiéndome. Incluso me quedó un peinado bacán.
Llegamos muertas al hotel.
Pasaron muchas cosas chistosas esa noche que hoy no nombré. Fue épica.
Fue mi última noche como hétero. La despedida.
Hace mucho que había escrito esto. Ni siquiera me acuerdo que se supone que era lo que había hecho a las 6 30 de la mañana. Parece que lo pasé super bien.
PD:POTO
PD2: ¿Qué es un coconut? (8)
No hay comentarios:
Publicar un comentario